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Reseña de estudios del Centro de Investigaciones Sociales del Icrt sobre el tema

La televisión ha sido, a través de los años, un importante canal de difusión y entretenimiento. En tal sentido, se ha consolidado entre los medios de mayor alcance y más empleados por los públicos a pesar de la complejización del contexto mediático.

 

Según refieren algunos estudios, los jóvenes destinan como promedio ocho horas diarias a dormir, la misma cantidad a actividades laborales o escolares y el resto se distribuye entre necesidades bio-fisiológicas, labores domésticas y tiempo libre. Con respecto a este último, el hábito de ver televisión ocupa un lugar primordial.

Un informe del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), publicado en 2014 por la Licenciada Mónica Guillén del Campo, asegura que entre los materiales que acostumbran seleccionar los adolescentes para su consumo, se encuentran las películas de géneros comedia, acción y terror en primer lugar, seguido de musicales, novelas, programas humorísticos y series.

El informe titulado “Aproximaciones a las principales tendencias del consumo cultural de los jóvenes rurales cubanos”, explica también que las mujeres refieren mayor inclinación por temas como: moda, cultura, sexualidad, hogar y pasatiempos; mientras que los hombres prefieren los deportes y la ciencia.

Estas encuestas reflejaron también que ambos sexos suelen mantenerse despiertos para ver televisión en sus hogares, en mayor medida en el horario de la noche.

Otro estudio preparado en 2015 por las licenciadas Yamila Peñalver y Thlevia Bérniz, realizado con adolescentes de diversas zonas urbanas del país, no reflejó resultados diferentes los referidos anteriormente.

El comportamiento de los jóvenes respecto al hábito de ver televisión se mantiene igual, con un promedio de más del 80 por ciento de los encuestados que elige sentarse frente a la TV como principal actividad de entretenimiento.

La evaluación de la programación por canales concentra las mayores cifras en Cubavisión, seguida de Multivisión, Tele Rebelde, Educativo, Educativo 2 y los telecentros provinciales, respectivamente. Pero esto no significa que los jóvenes se sientan satisfechos con la calidad de la programación que destina la televisión cubana para su entretenimiento; mucho menos con la cantidad de espacios transmitidos.

Insatisfechos, buscan otras opciones de consumo audiovisual. A eso le agregamos la llegada de las nuevas tecnología de la información y las comunicaciones, con las cuales se han diversificado las formas de entretenimiento. De manera que se incrementan los medios alternativos de los que disponen los jóvenes, como es el caso del paquete semanal.

Según refieren los jóvenes encuestados, la razón fundamental por la que se exponen a otras alternativas es por su capacidad de divertir y entretener. El 63,4 por ciento de ellos manifestó preferencia por películas y escuchar música desde su PC, en vez de recurrir a la televisión, pues la misma no les garantiza la variedad que satisface sus necesidades.

Entre los programas del paquete mayormente vistos se encuentran: La Voz Kids, Caso Cerrado, telenovelas, Decisiones y dibujos animados; mientras que entre los géneros musicales, el reguetón encabeza la lista, seguido por la música romántica y la popular bailable.

Estas cifras pudieran constituir un medidor para mejorar la programación que demandan los adolescentes a la TV cubana. Conocer acerca de las necesidades de este segmento poblacional podría ser un paso seguro para encaminar el trabajo de la TV.

No debemos perder de vista que los jóvenes se sienten motivados por aquellos espacios que hacen alusión a las carreras profesionales, las relaciones y los problemas sociales.

Por otra parte, el sexo es otro de los temas que más capta su atención y uno de los más necesarios a abordar, pues en disímiles ocasiones ellos suelen sentirse presionados a volverse activos sexualmente antes de conocer a fondo las bases emocionales de la sexualidad humana.

Esta tendencia tiene implicaciones potencialmente devastadoras para nuestra sociedad, porque ya es un hecho bien documentado que los adolescentes más jóvenes están menos informados acerca del control de natalidad y la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Pero tampoco podemos olvidar que la familia juega un importante papel en la construcción de las audiencias. Ella comparte valores, tradiciones y normas que suelen socializarse entre los miembros. Influye en los jóvenes, no solo en los gustos y preferencias mediáticas que van desarrollando, sino también en sus modos de apropiación de lo que ven y escuchan en pantalla.

Fomentar la educación audiovisual constituye prioridad en estos tiempos cuando la variedad de opciones pudiera constituir un problema en la adecuada formación de niños y jóvenes.

 

Fuente: En Vivo, Revista Cubana de Radio y Televisión (www.envivo.icrt.cu)

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