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Insumisa es de las obras que te quitan la respiración y te hacen sentir la posibilidad que tiene el ser humano de tratar un tema fuerte, cruel, injusto con una belleza deslumbrante que por momentos te obnubila.

Si la protagonista de ese filme es la actriz francesa Sylvie Testud, tiene un complemento que siempre le está robando el papel:  la fotografía de Raul Pérez Ureta, el artista que desde Madagascar es el fotógrafo de las películas de Fernando Pérez, ambos premios nacionales de cine, tan compenetrados desde que trabajaron el Noticiero ICAIC Latinoamericano, que con una sola mirada se entienden.

Hace un buen tiempo  que topé con la historia de Enrique Faber, luego leí Por andar vestida de hombre, una investigación, del Dr Julio César González Pagés, que satisfizo mi curiosidad sobre la mujer suiza que por estudiar medicina se vistió de varón.

Pero cuando Fernando me dijo que pretendía llevar esa historia al audiovisual, me asusté porque una cosa es contar en papel y otra mostrar en imágenes. Como uno de los regalos que más agradezco a la vida es la amistad del cineasta vivo más importante en Cuba, temía por un fiasco en su reconocida trayectoria de autor.

Le he seguido la pista. La propuesta le llegó al director (Clandestinos, La vida es silbar, Suite Habana, El ojo del canario, La pared de las palabras y Últimos días de La Habana) de manos de la joven realizadora suiza Laura Cazador.

Juntos amasaron el guion en el que “la sentencia y el alegato del fiscal en el juicio se plasmaron exactos, gracias a los archivos históricos, pero el resto contiene la visión propia de los realizadores” porque la historia de Faber (sea Enriqueta o Enrique) transcurrió a principios del siglo XIX, por lo que no existen evidencias certeras de todo lo que sucedió.

De ahí que los guionistas, y a la vez directores, optaran por incorporar acciones y actitudes en los personajes que reflejan una época, pero que necesariamente tal vez no sucedieron así con esa europea trepando por las lomas en busca de los cimarrones, pero de que Insumisa no es una biografía, se sabe desde el principio de la obra.

Además de la Testud, muy bien en su papel de Faber, merece reconocimiento el resto del elenco, especialmente Yeni Soria, la esposa de Enrique o Enriqueta, y los convincentes Mario Guerra, Héctor Noas, Giselle González y Corina Mestre, entre otros intérpretes.

Mucho tuvo que inventar el Director de Arte Alexis Álvarez Armas porque en Baracoa, donde se desarrolla la historia a principios del siglo XIX no se filmó ni un plano (no alcanzaba el presupuesto).  Todas las calles, chozas, arboles, ríos y mar están en Regla, Gerona, Puerto Escondido, Jaruco, Guanabacoa y esas olas esplendidas, fueron captadas durante el paso del Huracán Irma por La Habana.

Sobre esta cinta Fernando dijo:

- Con Insumisa volvemos a esa ardua tarea de filmar con los actores vestidos como en el siglo XIX, en pleno julio y agosto de esta Isla.

-Raúl Pérez Ureta, que otra vez me acompaña a cargo de la dirección de Fotografía, ha estado iluminando todo con velas y comprobó en un ensayo con las luces que al mediodía el set de grabación llega a los 40 grados Celsius de temperatura. Estoy acostumbrado a que las cosas no se me den fácilmente y eso es algo que he aprendido a disfrutar. Como dice mi nieto: “es lo que hay”. Insumisa es un desafío que aceptamos.

-Sé que varios realizadores cubanos y extranjeros habían intentado llevarla al cine, incluso era uno de los proyectos que tenía Tomás Gutiérrez Alea (Titón). Se trata de una historia muy fuerte, que te motiva como cineasta. Cuando Laura vino a verme acepté inmediatamente. Ha sido una experiencia muy bonita trabajar con ella desde el nacimiento de la película.

-El objetivo principal era conseguir que el personaje tuviera una resonancia contemporánea, que el espectador la reconociera como una mujer de ideas que se enfrentó a todos los prejuicios y al orden establecido.

-Yo siento que esta película presenta una historia que no podía hacer solo porque requiere de una mirada también femenina que profundizara y entendiera bien la complejidad de un carácter tan fuerte como lo es el de la protagonista, Enriqueta Favez o Faber.

Fernando no fue testigo del cerrado aplauso que se le tributó a Insumisa en el Cine Charles Chaplin, el primero que se le da en Cuba. Es una película tan bella como tremebunda. Allí absorto estaba otro gran artista (también auténticamente sencillo), José VillaSoberón que tiene en sus manos un interesante proyecto ¿Cuál? Una estatua de Enrique Faber, en bronce, para Baracoa, la ciudad que fue testigo de un gran escándalo y … una descomunal injusticia, pero que sigue siendo la tierra donde por primera vez en América Latina una mujer fue médico, para más CIRUJANO.

Desde ahora, aunque corro el riesgo de pecar por la emoción del momento, pienso que Insumisa tendrá un camino de aplausos para una obra en la que historia, prejuicios, amor, odio, mezclados con esa sustancia especial que solo manejan los grandes, el ARTE, conmoverá y movilizara a quienes se sienten a ver buen cine.

 

 

 

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