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 Señala la ingeniera Amarilys Blanco Aranguren, especialista del Icrt y profesora del Centro de Estudios de Radio y Televisión

“El proceso de informatización en la pequeña pantalla nacional representa uno de los pasos más trascendentales en la actualidad, si realmente queremos hacer una televisión atemperada a los nuevos tiempos”, destacó la ingeniera Amarilys Blanco Aranguren, profesora del Centro de Estudios de Radio y Televisión (Cert), durante un encuentro sobre televisión digital con directores de programas audiovisuales.

Durante una conferencia ofrecida en la Sala Che Guevara del Icrt, en La Habana, la ingeniera resaltó que el proceso de digitalización es fuerte, vertiginoso, abrupto y diferente a otros cambios ocurridos en la televisión en décadas anteriores.

“Ya no trabajamos con casetes de cintas sino con archivos, metadatos, software, hardware… Si alguien no entiende esos cambios no puede entrar en el flujo de producción sin cintas. Los equipos Betacam que usábamos ya están obsoletos. Nadie los fabrica. Si no se dispone ahora de un soporte de grabación digital es imposible grabar un programa. A veces algunas personas no entienden que estamos ante una transformación radical que conlleva un cambio de mentalidad para poder gestionar las nuevas formas de producción”, indicó Blanco.

La especialista señaló que el proceso de digitalización de los medios audiovisuales del país ha sido difícil, porque las emisoras y telecentros provinciales y municipales no disponen de los mismos recursos que poseen los medios nacionales. Esa situación ha tornado un poco lento el avance de informatización.

“Ahora mismo se habla mucho del apagón analógico, pero esto hay que hacerlo en todo el país. Dar ese paso no es fácil: se trata de un proceso muy caro. El otro aspecto a tener en cuenta es que la tecnología avanza apresuradamente: un equipo que hoy es de última generación puede dejar de serlo en par de años”, advirtió.

Blanco insistió en que la digitalización de la Televisión cubana es una necesidad imperiosa, porque Cuba no puede sustraerse de modos de producción que definen la realización audiovisual actualmente a nivel mundial.

“Nosotros recibimos desde el exterior muchos programas deportivos que se hacen de forma digital. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo en Japón en el 2020 se realizarán en 8K Ultra HD. Eso implica multiplicar el número de líneas en la misma pantalla, de forma tal que aumenten la resolución y la definición de la imagen.

“Para eso hacen falta cámaras muy modernas, transmisores y receptores adecuados, para que la señal llegue en resoluciones mucho mayores a las que nosotros acostumbramos a tener, y que la imagen en pantalla se corresponda con la tecnología idónea con la cual se tomó esa imagen”, señaló Blanco.

La ingeniera reconoció que el Icrt está haciendo un esfuerzo inmenso en la capacitación de los trabajadores, con el objetivo de transformar la filosofía de trabajo a partir de un cambio de mentalidad.

“No obstante, se debe potenciar más la capacitación porque todavía hay personas que hacen mucha resistencia. Yo soy una de las principales profesoras del Cert y aseguro que todos los años se le ofrecen cursos básicos al personal técnico que entra al Icrt. Siempre reconocemos que se debe aprender lo digital desde lo analógico.

“Sin embargo, aunque la capacitación sea muy positiva, cada persona debe estudiar y tener iniciativa por aprender, incluso los que impartimos conferencias.

“Creo que la superación y una mayor posibilidad de adquirir los equipos y las herramientas necesarias para realizar nuestro trabajo, nos pondrán en el camino adecuado para enfrentar el indetenible avance hacia la digitalización de los medios audiovisuales en Cuba”, destacó la ingeniera.

Durante el intercambio, varios directores de televisión reconocieron la necesidad de una mayor capacitación en el área de digitalización y afirmaron la importancia de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para obtener un producto comunicativo de mayor calidad y con los requerimientos que imponen los nuevos tiempos.

Para Jorge Alonso Padilla, director de televisión, el impacto de los avances tecnológicos es muy fuerte y las rutinas productivas se van moldeando en la medida que aparecen en el mercado nuevas herramientas para gestionar el audiovisual en la televisión o el cine.

“Nos corresponde estar alertas y preparados ante la avalancha tecnológica del siglo XXI y debemos estar muy atentos a cada cambio que influya de alguna u otra forma en nuestras formas de crear”, destacó Alonso.

Asimismo, el resto de los directores de televisión presentes en el encuentro coincidieron en que el primer requisito para conocer el funcionamiento de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones consiste en tener acceso a ellas; luego corresponde jugar su papel al área de capacitación. En tal empeño, la iniciativa y voluntad propia de los realizadores resulta imprescindible.

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