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En abril de 1994 la entrevista Chasqui, de la Ciespal publicó este texto: Juan Padrón y los dibujos animados: UN HUMOR MÁS QUE BLANCO...TRANSPARENTE.

Veintiséis años después gracias a la digitalización puedo reproducirla para los lectores cubanos.

A Padroncito, Juanito, Juan Padrón le gustó, me lo dijo. Habría que actualizarla, por ejemplo con lo que confesó en una entrevista posterior que había recibido “la orden Félix Varela de primer grado, Medallas Alejo Carpentier y Por la Cultura Nacional, Premio El Diablo Cojuelo, ocho Premios Coral, etc”. El etcétera es tan largo como su obra lo merece, pero añado el Premio Nacional de Cine.

En,  fin, Compay, podría escribir otro texto sobre ti  ahora que no estás, pero prefiero esta que te agradó. 

Es el mejor director de dibujos animados de Cuba y uno de los mejores de América Latina. Juan Padrón, un hombre que confiesa haber dedicado tantas horas nalgas a conseguir una escena animada, como necesidad ha sentido su espíritu creador. Nuestra conversación transcurre en su casa en una de las frecuentes noches de apagón de La Habana. Por eso más que ver, adivino el brillo de los ojos verdes de Padroncito –asi lo conocen en Cuba-cuando entre respuesta y respuesta cuela alguno de sus habituales chistes. Autor de tres largometrajes de ficción, entre ellos "Vampiros en La Habana", Padroncito trabaja actualmente en la animación de Mafalda, en una colaboración cubano-argentina-española, en la que el país sureño pone a Quino, España los materiales y el financiamiento, ...¿y Cuba? Una risa contagiosa es el preludio de la respuesta:¡los genios! Lo dice en broma, pero el conocido crítico de dibujos animados, japonés, Kosei-Omo, me confesó que su largometraje preferido, incluso traducido por él a su idioma natal, es el animado para adulyos "Vampiros en La Habana".

 Antes de llegar a filmar Vampiros y conseguir fama internacional, Padrón desandó un largo camino que comenzó a los 17 años cuando era una suerte de aprendiz de todo en el Departamento de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica, ICAIC. Luego como la mayoría de los jóvenes del país caríbeño, pasó el Servicio Militar. Después de su preparación combativa, trabajó todo el tiempo como dibujante.

Por esa época ya Padroncito había probado fuerzas en la historieta: en el suplemento de la revista Mella dibujó "El Hueco", acto que alternaba con Virgilio Martínez y el hoy reconocido músico Silvio Rodríguez, que se inició en el arte haciendo muñequitos.

Elpidio y su historia

En una encuesta entre diez mil niños cubanos, el personaje de Elpidio Valdés fue seleccionado como el preferido. Es un mambisito tan chispeante como su creador, y nació a partir de otro guión.

Padrón que es tímido aunque no lo confiese, cuando termina su servicio militar no se siente capaz de seguir en los dibujos animados de la televisión, donde ya trabajaba antes de entrar en el ejército.

-Pensaba que la gente con la que empecé ya se había superado mucho y yo estaba muy atrás. Fui a buscar trabajo en la revista Pionero, pero es en el suplemento El Sable donde consigo plaza. Allí hacía caricaturas con Manuel, Carlucho, "Tommy", sin abandonar el cómic. Por ese tiempo continué haciendo los guiones de Los piojos, Vampiros, Verdugos, Comejenes y Cachibache, a la vez que alguno que otro fondo para dibujos animados de la televisión.

-Un día, al preparar un guión de Cachibache, nació Elpidio Valdés. Me gustó tanto que con él me quedé como un personaje de aventuras, que lo mismo estaba en Japón, que vestido de cawboy o de agente espacial.

El departamento de Divulgación de los Pioneros de Cuba le ofreció la posibilidad de ir a los museos, sacar fichas de

los fusiles, uniformes e insignias de los  mambises cubanos, y de los soldados españoles que se enfrentaron en el siglo pasado. De esa forma nació un Elpidio que responde a su época y que de la manera más alegre y amena representa una clase de historia para cualquier espectador.

-Tanto investigué que pude hacer un libro con los trajes, fusiles, grados y todo tipo de indumentaria de los dos bandos.

De regreso al ICAIC

En 1975 Padroncito vuelve al ICAIC aunque esa vez no como aprendiz. Allí hace los filminutos, unos cortos animados, con los chistes de sus propios personajes y también realiza su primer largometraje con Elpidio Valdés.

Tiempo después un productor alemán se entusiasmó con los vampiros y le propuso hacer un largometraje con el tema. Nada perezoso puso manos al guión que al germano le gustó y en un año, tiempo récord para un filme de esa naturaleza, estuvo listo Vampiros en La Habana.

Su éxito más allá de las fronteras cubanas ha sido un poco misterioso para mí y en esa noche de penumbras su autor me develó el secreto.

-Hay filmes que tú no puedes dejar de nombrar si quieres escribir sobre la historia del cine. Es el llamado cut-movies. Para los ingleses en dibujos animados, entre otras películas, están Blanca Nieves y los siete enanitos, Fantasía, YelIow, El submarino y Vampiros en La Habana.

 Quien ve ese dibujo animado dice "el que lo hizo sabe de cine", por el montaje que se da en la puesta en escena con todos los códigos internacionales. A propósito su animación es limitada y el argumento podría ser filmado en vivo, mucho más porque la banda sonora es realista. Y si a eso le añades el tema -los vampiros-puede ser entendido por un guatemalteco, un británico o un japonés.

"Siempre hice mis obras con libertad"

Merecedor de 19 premios internacionales y nacionales, reconocido en Cuba como un artista de prestigio, el camino de Juan Padrón no ha sido solo de rosas.

-Siempre he hecho mis obras con libertad, nadie me ha dicho tienes que crear ahora un personaje de esta o de aquella forma, en ese sentido me siento realizado.

Sin embargo, cuando en la década del 70 hacía Vampiros para la prensa escrita, le dijeron que era contraproducente porque cómo si Cuba estaba dispuesta a dar por Vietnam hasta su propia sangre en unos muñequitos se iba a parodear esa consigna tan sagrada.

-Así se comportaron algunos directores de órganos de prensa y no pude seguir, por un tiempo, haciendo mis vampiros. En el caso de Efpidio losproblemas han sido de otra índole. No he recibido críticas en los aspectos históricos ni de guión, aunque al principio no querían que los mambises se vistieran con harapos. Pero aman tanto al personaje que lo quieren usar para todo desde ponerlo a recoger materias primas hasta defender unslogan deestos tiempos, cuando Elpidio fueunmambí del siglo pasado. Es que en eso no se tiene encuentaelderechoyla opinión del autor.

Con Vampiros, por ejemplo, que es un dibujo animado para adultos se sentaron conmigo a discutir algunas escenas eróticas. Y me convencieron porque es verdad que en Cuba no hay tradición de que los nuñequitos se hagan para personas mayores, aunque no creo que el filme perdiera calidad con ese pequeño corte.

"No solo con Quino, con otros dibujantes quisiera hacer animados"

Le pregunto si no le molesta un poco hacer animados con dibujos que no son suyos, como es el caso de Mafalda.

-Con Quino por supuesto que no me molesta, al contrario. Hemos logrado hacer una combinación en la que a veces yo termino el chiste. Cuando él ve un animado me dice que así se lo imaginaba, eso nos está pasando con Mafalda.

Me dice que de la chiquilla despierta que ha recorrido el mundo completo se harán 108 cortos de un minuto, que serán estrenados en España en abril del 94.

-Fíjate si no me disgusta trabajar con otros que le he pedido un guión a Rius, también le propuse hacer algo en conjunto a Fontanarrosa, y me agradaría trabajar con Palomo. Con Breccia ya lo intenté, me mandó unos materiales buenísimos pero no encontré un equipo de dibujantes que lograran imitar el dibujo del maestro uruguayo. Esa es una frustración para mí.

¿Y cómo te sientes trabajando con españoles luego de que los trataste con tanto sarcasmo en Elpidlo?

Estoy en familia porque en España cuando se estrenó Elpidio la gente veía que a quienes yo zarandeaba más es a los camajanes del ejército, no a los soldados. Es más, ahora voy a trabajar un guión para la televisión madrileña que tiene un español en el papel co-protagónico. 

¿Seguirás utilizando nombres de personas con las que no te llevas muy bien para los personajes más tontos o más reaccionarios?

Padroncito se ríe y dice que eso fue un chiste solo conocido por uno que otro historietista, la prensa y alguna otra persona. Ahora, me reprocha, "harás público un secreto...a voces en Cuba"

 

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