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Más de treinta años después de ver Taxi driver, a prima hora de este 22 de abril, me clavó de nuevo en la cama su transmisión por Multivisión, con una excelente copia sin un saltito mínimo que hiciera perder al televidente la mirada del entonces joven Robert de Niro.

La película de Martin Scorsese, uno de los renovadores del cine norteamericano en los años 70 y 80, alcanzó La palma de oro en Cannes en 1976,  y de alguna manera lo lanzó a la fama, pero no tuvo el Oscar.

Esa y otras tantas situaciones que se dan con obras o sus hacedores me hacen que no crea en los premios.  Siempre están sujetos a un jurado que por incapacidad estética o intereses de otro orden, pueden dar al trofeo de que se trate, al hombre o mujer del momento, no al mejor en el certamen.

Ahora, cuando leí que el premio Princesa de Asturias de las Artes 2018 era para Scorsese sentí la alegría que sólo proporciona un acto de justicia, en este caso con un cineasta que a los 75 años continúa en activo con una obra contundente desde el guion a cada plano y te sienta en la silla (o en la cama) quitándote parte del aliento.

Su primer filme fue     ¿Quién golpea mi puerta?, (1967) a la que le siguieron entre otras cintas (además de Taxi driver)    Toro salvaje (1980);  El rey de la comedia (1982), El color del dinero ( 1986), La última tentación de Cristo,( 1988), La edad de la inocencia, (1993), Casino    (1995), El aviador, ( 2004) y El lobo de Wall Street (2013).  En esos largometrajes ha tenido dos actores fetiches de Niro y Leonardo de Carpio.

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20180417_145209.jpgLa sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC, repleta de público,  fue sede más que de la proyección de un documental, de un homenaje al compositor y promotor cultural: el cienfueguero Lázaro García, que  con la modestia que lo caracteriza “descargó” algunas de sus canciones.

Creo que todo el público agradeció la presencia y actuación del grupo Obini Bata, pero pienso que como coherencia no era necesario. Quienes asistimos allí fuimos a ver Navegando en el mar de mis canciones, del realizador Damián Pérez Téllez, que recibió una profusa promoción como merece toda acción cultural y que no siempre se realiza.

Una propuesta que si valió la pena fue escuchar a Maureen Iznaga, cantando canciones que ha hecho emblemáticas en su voz y a Maureen García, en un te a te con su padre, un verdadero regalo.  Augusto Blanca también estuvo en esa primera parte llevada con bastante informalidad con las Maurren y el propio Lázaro, que tuvo el inconveniente de no contar inicialmente con los micrófonos necesarios. Nada, detalles en una presentación que pudo ser mucho mejor, porque los protagonistas y los asistentes lo merecían.

Por allí andaba otro hermano de la trova de Lázaro, el cantautor Vicente Feliú, también Marta Campo y otros integrantes de ese movimiento que se encarga de regalarnos canciones inteligentes.

Producido por el Proyecto Palomas del ICAIC y el sello OJALÁ, el documental tiene una excelente locación –Cienfuegos- porque a Lázaro no se puede filmar en otro lugar que no sea a orillas de esa bahía que parece un plato brillante y azul, y entre su gente que lo aman y respetan.

El compositor habla de su niñez, de su padre, de cómo nació esa canción El carretón , suerte de símbolo del hacer melódico y como letrista de un hombre con canciones muy cubanas, llenas de un lirismo que les confieren un toque particular  a sus decenas de obras, muchas marcadas por la décima.

El documental recoge testimonios de Silvio Rodríguez, de Vicente que cuenta que en alguno momento le dijo a Lázaro que no compitiera más en el concurso Adolfo Guzmán  porque durante varios años seguidos ganó el primero o segundo premios.

Allí, en la Villena hubo también testimonios y todos, los cienfuegueros amigos o los grandes íconos de la trova reconocen en Lázaro al excelente músico, pero sobre todo al ser humano singular, que llama la atención (aunque parezca contradictorio) con su sencillez y modestia.20180417_141938.jpg

Navegando en el mar de mis canciones es un documental-homenaje necesario y merecido porque los jóvenes trovadores de entonces hoy son septuagenarios con una historia que contar para sus coetáneos, y especialmente a los que vienen detrás.

Fundador y alma de los estudios Eusebio Delfín, creados en 1996, Lázaro dijo en una entrevista a Julio Martínez, en periódico 5 de septiembre “La espiritualidad es consustancial al ser humano civilizado. Eso nos diferencia de los animales. Hoy en el mundo, no solo en Cuba, se ha disparado un modelo de vida tan material y consumista, que nos puede asustar a nosotros, los que soñamos con un universo más racional. Me molesta, por supuesto, que eso esté sucediendo, pero por ley del desarrollo humano y por convicción propia no debe ni puede tener una perspectiva duradera; así que el buen juicio en términos culturales, sociales y económicos tendrá que prevalecer. La otra opción sería un holocausto de la vida en manos de los dueños de las guerras, quienes son los mismos que imponen ese egoísta modelo. No soy sociólogo ni mucho menos, pero en nuestro caso, en Cuba, a mi juicio existe una situación particular: la precocidad de la juventud y su inserción en la vida cultural y recreativa en edades casi infantiles se acomoda más al instinto que a la inteligencia. No hay madurez ni experiencia de vida para apreciar el arte al asomo de sus primeros pasos al mundo exterior. Por otra parte, las desigualdades salariales sacuden el espectro social. Por tanto, a algunas ofertas culturales y recreativas asisten, en buena parte, las personas que más posibilidades económicas poseen y que, desgraciadamente, son las menos cultas. Y en todas las empresas recreativas, tanto estatales como particulares, la exigencia de su rentabilidad y ganancia obliga a hacer “fácilmente” atractivas sus ofertas y de ahí que se produzca esa “cultura de ping pong” de que yo te doy “lo que a ti te gusta” y viceversa. A todo esto se añaden las alternativas tecnológicas de las redes sociales, “paquetes semanales”, discotecas, parlantes ambulatorias, telefonía móvil, tabletas, etc.,  que o riñen o pueden superar al intento de trazar políticas musicales más coherentes y enriquecedoras en nuestros medios de difusión. Así que hay que lidiar con un panorama bastante complejo en todo el entramado social de nuestro país.”.

Ha grabado nuevos discos, siempre con la poesía como protagonista y espero que Navegando en el mar de mis canciones,  con ese protagonista excepcional, sea transmitido por nuestra televisión para que todos los que vimos la promoción de su premiere podamos conocer al hombre que nos canta poemas desde hace 55 años.20180417_142448.jpg

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 Ideas y apreciaciones del escritor Daniel Chavarría, recientemente fallecido

Él decía: “soy un ciudadano uruguayo, pero un escritor cubano, porque me identifico y viajo con un pasaporte de mi país natal, pero casi toda mi obra está dedicada a Cuba, su gesta revolucionaria y su pueblo, al que tras cuarenta años en La Habana, conozco muy bien”.

Daniel Chavarría (Uruguay, 1933- La Habana, 2018), escritor de novelas, cuentos y periodismo literario, fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura y mereció otras distinciones culturales.

Traductor y profesor de latín, griego y Literatura Clásica en la Universidad de La Habana, llevó en sus obras héroes de la Seguridad, y una pléyade de personajes conflictivos, fundacionales en literatura por su riqueza de contrastes y, al mismo tiempo, únicos.

Además del espionaje, también escribió la novela histórica, lo que él llamó “picaresca cubana, una mezcla de comedia erótica con mucho humorismo costumbrista y reflexión sobre temas sociales”.

Consideraba el audiovisual, tanto el cine como la televisión, medios esenciales para comunicar ideas, estéticas y provocar el pensamiento de las personas.

En una oportunidad me comentó: “Hay que defender la calidad artística de la TV. Lo que se ve y se escucha desde esa pantalla es tomado con seriedad por las personas. En la televisión se puede hacer arte, está demostrado”.

Aquel día habló despacio, como si repasara el valor de cada palabra: ¿Qué decirle a los más jóvenes con vocación de narradores? Ante todo, que no cometan el error de imitar a sus escritores preferidos. Ya tuve esa experiencia, siempre acababa por romper mis textos y renunciar a la empresa. Hay que estudiar, de esto se trata”.

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A propósito de la creciente aceptación de la telenovela En fin, el mar, Juventud Rebelde conversó con parte del equipo de realización de este dramatizado que continuará «en el aire» hasta el comienzo del período estival

Transmitidos hasta la fecha casi una treintena de capítulos de la telenovela cubana En fin, el mar, quizá muchos televidentes coincidirán en apreciar luces y sombras en el dramatizado dirigido por Carmelo E. Rubio y en esgrimir un «me entretiene» como razón para seguir atentos a los conflictos de Marina (Dalaytti Martín) y su estricto y machista padre, asumido por el siempre encomiable Enrique Molina, entre otras subtramas que en esta propuesta toman al mar y al mundo de los pescadores como contexto.

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PREMIO NACIONAL DE TELEVISIÓN 2018 A Clara Inocencia Castillo Alcántara

Con solo 9 años de edad, se inicia como locutora y actriz aficionada en un programa infantil en la emisora radial Radio Turquino, de Santiago de Cuba.

Con diversos premios y reconocimientos se graduó en la Escuela para Instructores de Arte en 1964. En 1968 comienza a trabajar en el Canal Tele Rebelde de Santiago de Cuba, como primera directora de programas de diferentes espacios Informativos, Infantiles, Juveniles,  Dramáticos, Musicales y Deportivos, así como de Eventos Especiales. En razón de ello ha obtenido un sinnúmero de premios y reconocimientos en Festivales Nacionales de Televisión y Caracol de la UNEAC.

Fue delegada al Festival del Nuevo Cine Latinoamericano en 1989 y jurado del festival Internacional de Documentales “Santiago Álvarez in memorian” en el 2002.

Fue Presidenta del Consejo Artístico de Tele Turquino y Presidenta de la Comisión de Evaluación de esta entidad.

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PREMIO NACIONAL DE TELEVISIÓN 2018 a Enrique Alberto Bonne Castillo.

Fundador en 1968 del Canal Tele Rebelde.

Dirigió la programación musical y luego Director de Programación de ese Canal. Así mismo, Dirigió la Coral Tele Rebelde durante 19 años. Músico popular cubano, creador de ritmos, autor de varios temas musicales interpretados por su grupo y por diferentes agrupaciones, con una vasta trayectoria musical, dentro y fuera del ámbito nacional.

Nació en San Luis, Santiago de Cuba, el 15 de junio de 1926. Inició su carrera públicamente como autor musical en 1950.  Se graduó de locutor trabajando luego en radio Turquino y en ocasiones en Cadena Oriental de Radio, cuando radicaba en Santiago de Cuba.

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