Dos expertos en la creación de música para ficciones audiovisuales, Magda Rosa Galbán y Juan Antonio Leyva, comentan en exclusiva para esta publicación: “Similares herramientas exige cualquier medio audiovisual, lo que cambian son las características de cada soporte. Los tiempos de producción de la televisión generalmente son muy cortos, muchas debemos componer la música contra guion, sin ver las imágenes”.

En cuanto a lo que consideran imprescindibles requerimientos, precisan: “El previo conocimiento de la historia es fundamental para encontrar el tono de la música. También intercambiar con el director, quien domina la idea general de la obra. A partir de estos elementos se comienza a trabajar”.

También los efectos sonoros tienen importancia, dado que constituyen el conjunto de los demás sonidos necesarios para lograr la ambientación del audiovisual. “Algunos son tomados de archivos, construidos en estudios y laboratorios o grabados en vivo”, refieren en Introducción al cine, los expertos Luis Álvarez Álvarez y Armando Pérez Padrón.

Estos autores acuden a Marcel Martín para destacar la importancia de los símbolos como artificio del lenguaje cinematográfico: “son los fenómenos sonoros, que sin entrar en concurrencia expresiva con la imagen adquieren por encima de sus apariencias realistas, un valor mucho más amplio y profundo. El sonido puede ser considerado como contrapunto e identificarse directamente con la tonalidad psicológica y el sentido de la imagen”.

La música está en todas partes. En la televisión cumple diversas funciones, todas son ampliamente ilustrativas, se demuestra tanto en la ejecución de una figura relevante -al estilo del maestro Chucho Valdés- como en el acompañamiento de un acto circense.Cada ejecución circense necesita de la música

Así de diverso y complejo es el panorama de la creación sonora, que necesita una difusión sistemática. Según reconoció el teórico y realizador Vicente González Castro en 1997: “el video clip ha resuelto muchos de los problemas que la música padecía en la televisión, más allá de su objetivo esencialmente comercializador del producto musical, la convirtió en espectáculo visual, en fenómeno televisivo”.

El espacio Lucas, del realizador Orlando Cruzata, mantiene en la pantalla el clip, que en la actualidad prolifera en varios programas, festivales y presentaciones.El realizador Orlando Cruzata, artífice del programa Lucas.

Al parecer, la música es “río que suena”, mueve los pies e invade los corazones. Algunos actores y actrices devienen en cantantes de manera circunstancial. Ocurrió con Daysi Granados, en el filme Esther en alguna parte, basada en la obra homónima de Eliseo Alberto Diego (Lichi), con dirección de Gerardo Chijona.

Con el personaje de Lino, el actor Reinaldo Miravalles protagoniza el filme Esther en alguna parte. A su lado, Daysi Granados“No es que me las dé de cantante, más o menos soy afinada y lo trato de hacer lo mejor posible”, explicó Daysi, quien dijo sentirse satisfecha por encarnar a Maruja, una mujer que tiene dos vidas: manicure durante el día y bolerista aficionada en las noches. Soy arriesgada, por eso interpreté el bolero que inmortalizara Moraima Secada: Perdóname conciencia”.

La percepción artística no es solo un acto de reproducción, sino de co-creación. Además de actores de talento también existen espectadores de talento, reconoció Stanislavski. Las velocidades de la información y el audiovisual instauran nuevas experiencias en el hogar, donde diversas audiencias comparten nuevos modos de estar juntos.

Sin duda, la música tiende puentes, viaja más allá de épocas, fronteras e idiomas. Definidamente, apasiona.

Los públicos necesitan comprender las esencias de las cosas, y cuando se utiliza de manera creativa el lenguaje sonoro, los símbolos, existe la posibilidad inmediata de estimular en el otro la capacidad de pensar.

A cada experto involucrado en la creación colectiva de la TV, debe guiarlo un fin premeditado: convencer con la calidad artística.

 

 

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Comentarios

#1 Gisel 30-09-2015 13:41
Cuando el río suena es por piedra trae, eso se le dice a las personas que tienen preparado algún proyecto que nadie conozca.