Para ello, analizaremos como el cumplimiento de las 20 actividades de la Pregrabación, nos brinda la posibilidad de acercarnos a la verdad del presupuesto, a partir de los planteamientos teóricos aquí expresados.
Cuando decimos que el prespuesto es un grupo de acciones dirigidos a alcanzar las metas que devienen del proyecto mismo, determinando sus valores, desde el punto de vista monetario, estará, sin lugar
a dudas, enmarcado en un tiempo con el fin de hacerlo factible.
He aquí un razonamiento sobre el tiempo. Todas y cada una de las actividades que debemos desarrollar, se realizarán en este marco, que nos lo delimita el presupuesto, negando toda posi
ble improvisación. No puede haber cabida para la espontaneidad en la industria televisiva.
Sin embargo, llamo la atención sobre hechos inusitados que se practican en la Televisión Cubana, a la hora de designar a los especialistas para un proyecto.
¿Cómo es posible que no exista una política adecuada en la entrega de los proyectos y sean designados especialistas sin experiencia, que trastornan el proceso de producción con el consabido malgasto de presupuesto y tiempo?
El presupuesto comunica y fija a largo plazo, los objetivos que se deben alcanzar por cada uno de los miembros del equipo. ¿Cómo logramos en una industria tan compleja como la televisión, alcanzar las metas impuestas por el proyecto?
Solo existe una fórmula: cumplir con cada una de las etapas planteadas en el ABC de la producción televisiva: la Pregrabación, la Grabación y la Postgrabación, una vez realizada la factibilidad del proyecto.
Insisto, no respetar los tiempos de cada etapa es un error. Y algo más. Es en estos períodos donde los jefes juegan un papel que no pueden soslayar: el estudio y análisis de lo que se proponen realizar los especialistas, con el mayor rigor posible, para evitar las improvisaciones que suelen ocurrir en la etapa de mayor gasto físico y financiero: la grabación. Entonces, Productor, la pregrabación, es imprescindible.
Para demostrar como se concretan los valores, los períodos, el planeamiento y la no violación de los tiempos en cada etapa del proceso de producción, analizaremos algunos de los objetivos de la pregrabación.
Una vez estudiadas las secciones del programa habitual o leerse como mínimo cuatro veces los 50 capítulos de una obra dramatizada -llamo la atención que no son solo 4 las ocasiones en que lees y estudias los capítulos-, el trabajo de mesa, es de inmediato cumplimiento, una vez que las secciones o partes de un programa están consolidados. Y los guiones ya impresos, fueron aprobados definitivamente y no serán vueltos a corregir.
El Trabajo de Mesa se tiene que realizar con cada uno de los especialistas. Sólo a partir de él, se obtendrán las informaciones necesarias para la realización, al quedar esclarecido cada uno de los objetivos que se deben alcanzar. Y todo eso va a favor del presupuesto definitivo.
En el Trabajo de Mesa, por ejemplo, conoceremos la cantidad de conductores del programa, la duración de las secciones, el tiempo total y el espacio que ocupa el proyecto en la programación, así como el horario de transmisión y público al que va dirigido.
En el caso del dramatizado, se discutirán la cantidad de actores y personajes que no siempre concuerdan. Su categorización resulta hoy uno de los aspectos trascendentes en la concepción de la obra y del presupuesto.
La tendencia es elevar las categorías, por la utilización de actores y actrices de primera línea en aras de la calidad y del desconocimiento de algunos directores, en lo que se refiere a la dirección de actores, que constituye hoy, un talón de Aquiles en la selección o casting y por ende en el presupuesto.
La dirección de actores presume una experiencia en los directores, de ahí que la entrega de proyectos, con esta complejidad, amerite descubrir si realmente se cuentan con estos conocimientos y talento a la hora de la designación.
El talento artístico es uno de los epígrafes más costoso en cualquier proyecto audiovisual. Los salarios alcanzan hasta un 41% del presupuesto total.
Es por eso, Productores, que en este Trabajo de Mesa, debemos dominar cual es la importancia del personaje en la historia que se quiere contar o el protagonismo de la conducción.
Otro aspecto que nos encarece o no el programa es el Tratamiento del mismo como son la escenografía y la ambientación, el diseño de luces y el uso de pantallas, si de estudio se trata o si el exterior forma parte también de la realización.
De igual manera, en el tratamiento se diferencian un programa habitual normal de uno de participación que por lo general tiene más de conductores y tantas secciones como competencia tenga.
El Tratamiento en el caso de un dramatizado puede estar dado en la época que se va proyectar, lo que implica vestuarios, peinados y maquillaje. O una telenovela que por lo general tienen más personajes que una aventura y mayor tiempo de duración para los mismos. No así en la aventura que siempre cuenta con grandes cantidades de extras y figurantes. Locaciones y set. Claro esta, no es absoluto el planteamiento. Solo pretendemos contar con una base para este tipo de análisis presupuestario y la importancia del Trabajo de Mesa.
EL DESGLOSE
En el trabajo de todo el equipo de realización se destaca el desglose del guión, que se convierte para un dramatizado o programa habitual en una de las tareas de mayor connotación, al procurarse a través del mismo, los datos sin los cuales, no se puede producir ningún audiovisual, tenga el tiempo que sea en pantalla.
Para la responsabilidad del Productor, esta actividad es la de mayor relevancia, pues solo a través del desglose podrá cumplimentar todo el trabajo que le es propio dentro del equipo que debe dirigir y controlar.
El desglose del guión por escenas, nos permite conocer:
Cantidad de personajes y su desglose para planear su tiempo de contratación.
Cantidad de locaciones y set que conformarán el plan de grabación de la obra, así como la duración de la etapa.
Cantidad de especialistas. Personal técnico y auxiliar.
Necesidades técnicas de toda la obra. Compra de insumos.
El plan de ensayo y entrenamientos.
Contratación con terceros
Y los diseños y bocetos con el objetivo de conocer el monto presupuestario en las especialidades escenográficas, pirotecnia y efectos especiales. Así como el vestuario, la peluquería y el maquillaje con el objetivo de preparar el cronograma de trabajos en los talleres, según el plan de grabación.
Con esta información a grosso modo, es que estamos casi listos para confeccionar el presupuesto total y definitivo del proyecto.

Es por eso que cuando tenemos un presupuesto en la mano podemos analizar la complejidad del proyecto: programa u obra dramatizada donde reitero, el financiamiento prescribe e impone costos y tiempo para la realización. No es el monto por el monto. Es lo que entraña y oculta a simple vista la cuantía de la intención.
¿Cómo descubrir la cuantía y su verdadera valoración en los gastos?
¿De qué manera medir un presupuesto? Resulta una pregunta que nos debemos hacer todos los que trabajamos en el medio audiovisual.
En la televisión, el cine y en el audiovisual, las obras y proyectos pueden ser parecidos pero ninguno es igual a otro, porque la concepción artística de los directores, realizadores y productores no son iguales, a partir de la formación artística de cada uno.
Eso mismo sucede con el resto de los especialistas, como sucede con la adaptación de un guión, aún cuando tome como partida, la misma obra, donde cada uno lo hará a partir de su formación ideológica y cultural. O de su propia vida.
Es por eso que la conceptualización de lo que es producir en el libro” Lo que no puede olvidar un productor” adquiere una significación en este tipo de análisis cuando expresa que: “ Producir es el arte de interpretar y organizar las ideas que se expresarán en un mensaje televisivo o cinematográfico, real o ficticio, y que su evidencia perceptual, se concretará en una toma de conciencia, para el enjuiciamiento de los valores humanos que la acción y los conflictos introducidos en la narración proponen.”
Cada Telenovela, Aventura, Teleplay, Cuento,Teatro, y los spot promociónales de cualquier tipo nos convocan a este análisis. Ninguno es igual al otro aunque se parezcan. Sin embargo, para medirlo solo existe una manera de hacerlo: el costo del minuto en pantalla. Esa medida si nos dará la significación del costo. Veamos algunos ejemplos:
Si tomamos como base el tiempo del producto televisivo en pantalla en la programación habitual, al medir el costo del minuto en pantalla, podremos agrupar a los que tienen 15 minutos de transmisión con un cálculo promedio que nacerá de los mismos proyectos aún cuando sean diferentes en estructura y objetivos. Y eso si brinda una información como veremos.
Y cuando se quiera profundizar tomaremos el resto de los datos como son: los medios técnicos que se utilizan, si es en exteriores o en ST, si utilizan ambas, y eso quiere decir que la minitécnica forma parte de los recursos. Locutor en off o conductor. Si cuenta con escenas o se basa en testimonios. Tiempo de realización y cantidad de especialistas a participar.
Al incorporar esto y otros datos estaremos listos para un análisis más acertado. Sobre todo para cuando queremos, y que es frecuente, hacer las comparaciones.
Veamos como en el caso de los programas musicales o eventos al compararlos entre un año y otro, lo más acertado es partir del costo del minuto en pantalla. De igual manera sucede con los Teleplay de 57, 60 o 90 minutos al aire.
La eficiencia va estar dada en el tiempo para la realización, en la cantidad y categorización de los personajes o la cantidad de locaciones que se alquilan o no. Los cambios de noche a día que influyen en los días calendarios y el pago consiguiente a los actores por alargarse los días de grabación.
Otro aspecto a analizar y que los jefes deben tener muy en cuenta es: El plan de grabación que determina como ninguna otra etapa el costo del minuto en pantalla. ¿Y dónde se decide esta disyuntiva? En la buena preparación que haga: La pregrabación.
Quiero resaltar, por las implicaciones que tienen en el presupuesto de la Televisión Cubana, los dramatizados de alta complejidad: las aventuras y las telenovelas, que gozan de un gusto preferencial en la teleaudiencia.
El objetivo es destacar, los principales elementos de análisis que junto al costo del minuto en pantalla nos brindan una información trascendental para la producción televisiva.
Recuerdo, que el no olvidado y ponderado, Lázaro Fernández, fundador de la Unidad Presupuestada, Productora de Televisión, Video y Cine de la Televisión Cubana, a quien consideramos su mejor cuadro por sus conocimientos del medio televisivo, -sin lugar a dudas-, nos mostró las estadísticas que se debían llevar, con el objetivo de poder realizar los análisis que realmente se necesitan para defender al Estado de las malas manipulaciones del ABC de la producción en la industria donde producimos.
Se impone que conocer: el tiempo del minuto en pantalla, la cantidad de capítulos, los días efectivos de grabación y el promedio de capítulos por días nos llevan a un análisis minucioso. Pero esto no es todo. A eso debemos agregarles otros elementos informativos que nos conducirán a ver con toda claridad el espectro del proyecto sin baches en la información que nos permitirá la proyección del futuro y su factibilidad.
Ya planteamos que el desglose por escena es la actividad más importante en el trabajo de mesa para todo el staff porque de él se deriva todo el trabajo de cada uno de sus miembros para planear y organizar la producción. Por eso, conocer:
La cantidad de capítulos y la cantidad de escenas total de la obra se convierten en un dato de gran rigor. Pero dominar, la cantidad de escenas promedios por capítulo, nos prepara para la sustentación del proceso de grabación a partir del ABC del Plan de Grabación que hará posible que no se pierda ninguna.
Otra vez el tiempo hace su aparición conceptual: cuando decimos que a partir de condiciones previstas, obtenidas del trabajo de mesa, este concepto, reitero el lapsus, se aplica a todos los centros que contraen una responsabilidad, con la organización del proyecto para su realización.
Pero en este caso contaremos con el tiempo promedio de las escenas que siempre en la Aventura, como género, será más pequeño que en la telenovela por ser prioridad la acción física en uno y en el otro el texto- acción y provocador de las emociones que dimanan de su propia historia.
Tomemos como sustentación lo que plantea el Diccionario Ilustrado Océano de la Lengua Española (pag 782) : Novela.( novelle, noticia, relato novelesco) 1. Obra literaria en prosa en la que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético. 2. Hechos interesantes de la vida real que parecen ficción. 3 Ficción o mentira en cualquier materia.
Aventura. (pag. 120) ( lat. Adventura, de adventre, llegar, suceder) Suceso extraordinario. 2. Casualidad, contingencia. 3. Riesgo, peligro inopinado. 4. Empresa desconocida, azarosa o arriesgada a la que se lanza alguien amante del peligro. 5. Relación amorosa breve.6. Empresa de resultado incierto.
Añado también lo que plantea mi diccionario preferido, el Pequeño Larousse Ilustrado que dice:
Novela. (lat. Novella) Obra literaria en prosa de considerables extensiones, en la que se describen y narran acciones fingidas, imitando las de la vida real….Ficción, mentira…Nombre de las Constituciones de los emperadores de oriente publicadas por Justiniano.
Aventura. (Del latín, advenire, llegar, suceder). Acaecimiento, suceso o lance extraño de Telémaco). (Sinon. Peripecia, coso, andanzas, suceso…Casualidad, contingencia. Las aventuras de la vida. Riesgo, peligro inopinado.
Esto demuestra, como los géneros dramáticos nos alertan de lo que nos vamos a encontrar en un presupuesto a partir de tener en cuenta sus características. Los géneros dramáticos se diferencian y exigen un planeamiento financiero diferente.
Según nos plantea, el profesor Saúl Rogel, la telenovela anglosajona le importa más las relaciones entre los personajes que las caracterizaciones como sucede en la latinoamericana.
¿Qué significa esta advertencia desde el punto de vista presupuestario? Simplemente, la duración de los personajes y su permanencia en la obra. O sea los contratos son más largos y los gastos aumentan en la anglosajona.

Esto sucede porque la telenovela adolece de una caracterización muy puntual cuando afirmamos que es reversible y nadie ni nada es inalterado.
Los finales de capítulo deben ser controlados. El movimiento de las cámaras debe responder al lenguaje del género. Si se viola, los resultados serán catastróficos en la aceptación del público televidente.
En la telenovela, nos dice el profesor Saúl Rogel, que cada capítulo debe tener por lo menos dos enigmas y 2 subtramas con el fin de mantener el suspenso y el interés por la obra.
De igual manera, se caracteriza por un diálogo más largo que en la aventura. Y esto se debe a que la palabra define y especula. Es impredecible y reversible, de manera tal que lo familiar este del lado del espectador.
¿Qué hemos hecho hasta aquí? Conceptualizar, por ser un evento que arraiga los conocimientos que debemos dominar, para alcanzar de verdad los avatares de la profesión de un verdadero Productor de la televisión. Nuestra televisión.
C reo que la primera profesión que debe alcanzar un cuadro o funcionario de la televisión cubana, si quiere hacer las cosas como son, es convertirse en un productor, con el fin de dominar la industria que dirige, la televisión.
Para concluir, expresaremos que la Aventura forma parte del género de la tragicomedia donde el divertimiento resulta el principal objetivo.
No obstante, queremos llamar la atención por las decisiones tomadas en el ICRT, por los gastos que se asumen en una aventura de época. Creo que de todas maneras tenemos que realizarlas por constituir una de las vías más extraordinaria para la formación ideológica de nuestros educando.
En resumen:
La conceptualización del presupuesto y de las etapas, fundamentan la ideología del proceso productivo en nuestra industria.
Solo la cuantía del minuto en pantalla es capaz de informarnos como son los costos y la proyección del futuro.
Los tiempos de cada etapa deben ser respetados. Minimizar la pregrabación y no otorgarle el tiempo real, conspira en contra de la misión de la televisión en todo el país, porque los gastos no se minimizan quitándole duración a las etapas. Eso conspira en contra de la calidad.
Sí se es capaz de concebir un presupuesto que responda a las verdaderas necesidades de la obra o proyecto artístico, la vida de la televisión es imperecedera.
La asignación de los proyectos tiene que responder a los niveles de desarrollo que tengan cada uno de los especialistas. En primeras instancias: el Director y el Productor de TV. De igual forma el resto del personal que realizará el programa o proyecto.
La etapa de pregrabación, es imprescindible, y su cumplimiento será el resultado futuro de lo que debemos hacer.
El trabajo de Mesa decide la calidad del producto televisivo.
El casting, hoy por hoy, es el Talón de Aquiles de los presupuestos, sin lugar a dudas.
El desglose es la actividad preponderante de todos los especialistas. Sin desglose no hay proyecto televisivo ni audiovisual.
El minuto en pantalla es la única medida de acierto del presupuesto en el audiovisual, el cine y la televisión.
Dominar las características de los géneros dramáticos es una ventaja irrefutable para el trabajo de los especialistas y en primera instancia para el productor.
