Introducción
El trabajo educativo ocupa un lugar destacado en la sociedad socialista. La educación de los estudiantes no puede limitarse solo a las clases, el proceso formativo continúa y se profundiza en el tiempo extracurricular con el desarrollo de múltiples y variadas actividades que conlleven a la formación integral de las nuevas generaciones, donde intervienen todos los factores, especialmente las instituciones escolares, ocupando un importante lugar los espacios destinados a la lectura.
Por eso el modelo educativo cubano dedica sus mayores esfuerzos a incentivar el hábito y el placer de leer en toda la población, dirige fundamentalmente su atención a los adolescentes y jóvenes para que tengan un amplio dominio del mundo en que se desenvuelven, con la puesta en práctica de conjuntos de saberes, deseos, intereses, experiencias educativas y motivaciones, proporcionados por la lectura.
Para cumplir ese objetivo el Ministerio de Educación auspicia y desarrolla eventos dirigidos a promover la cultura y hábitos de lectura como son: “El Programa Nacional por la Lectura”, los concursos “Sabe más, quien lee más”, “Leer al mundo, “Leer a Martí”, “Festival Universitario del Libro y la Lectura” entre otros, existiendo además software educativos y documentos para la promoción de la misma. La televisión y demás medios, de manera sistemática promueven el desarrollo del hábito de lectura y con espacios dedicados a este primordial aspecto.
Desarrollo
La escuela juega un papel decisivo en la promoción y motivación por la lectura en los estudiantes, es imprescindible la interrelación de todos los factores, la familia, las instituciones sociales y culturales así como los medios de comunicación, a través del desarrollo de actividades que incentiven el gusto por la lectura.
La lectura favorece el desarrollo de habilidades comunicativas del pensamiento lógico y divergente, posibilita elevar el nivel cultural y el gusto estético de los estudiantes y permite el disfrute para cultivar la sensibilidad, la espiritualidad y hacer más humano al individuo y más emotivo.
Uno de los objetivos fundamentales asignados a la educación es el de capacitar para leer comprensivamente una obra literaria o un libro científico. De poco serviría si este presunto lector es solamente capaz de interpretar unas páginas impresas, sin quedar motivados para la gran aventura que presupone leer.
Leer bien, será siempre uno de los mayores placeres, que se puede experimentar desde la soledad o la compañía, porque la lectura permite comprender, indagar, conocer y prepara al hombre para los continuos cambios que debe asumir; variadas son las razones por las cuales la lectura de las grandes obras literarias es necesaria para el ser humano.
La enseñanza de la lectura en Cuba en la etapa colonial, no constituía un objetivo fundamental de la educación, no obstante tuvo entre sus defensores a pedagogos ilustres como Varela (1788-1853), Luz y Caballero (1800-1862), que defendieron la enseñanza de la literatura. Evidentemente en esta etapa no había preocupación por este componente de la lengua, esto perduró por mucho tiempo y solo algunos destacados pedagogos como los ya mencionados consideraban importante su atención.
Posteriormente, se inicia el trabajo con “El Ideario Pedagógico”, de Martí que enfatiza con fuertes raíces en la práctica pedagógica pues los métodos conversacionales y reflexivos aplicados por él, son muy actuales. Abogó por el desarrollo del pensamiento crítico, constituyendo sus ideas una fuente pedagógica de avanzada que sirven para nutrir la teoría del magisterio cubano.
Desde sus inicios, Martí se preocupó y proyectó por la enseñanza de la lengua y demostró el papel de la lectura en el desarrollo intelecto e interpretación de la vida e inculcó al desarrollo de los estudiantes el hábito de leer. Escribió en New York la revista, “La Edad de Oro”, para los niños(as) de América; publicando cuatro números en los meses de julio a octubre (1889).
Este es un período donde las escuelas no contaban con bibliotecas, no había un personal técnico encargado del trabajo en estas instituciones, ni preocupación por promover la lectura para propiciar el desarrollo de hábitos lectores en la población cubana. Prevalecían la falta de atención de la enseñanza por parte del estado existía solo una preparación especial por las carreras eclesiásticas y las de humanidades.
Del mismo modo, se proyectaron las etapas siguientes, hasta el triunfo revolucionario, que desde sus inicios proyectó un programa para la promoción de la lectura a nivel nacional, el cual se ha enriquecido notablemente con el paso de los años e incluye el apoyo de diferentes sectores y organismos, entre el que se destacan los diferentes medios de difusión.
Importancia de la promoción de la lectura.
Múltiples efectos y beneficios brinda la lectura. Desde el punto de vista estrictamente intelectual, la lectura constituye un acicate para la actividad de pensar, ya que plantea al intelecto constantes disyuntivas y problemas que originan la actividad pensante. Pone al alcance del lector múltiples sugerencias que pueden ser base del pensamiento reflexivo. A su vez la lectura presenta moldes de desarrollo lógico, patrones del raciocinio que pueden servir de pautas en futuras operaciones mentales. Gracias a ellas, el hombre se informa, adquiere datos en torno al mundo que le rodea, o al que le ha precedido.
Referido al conocimiento del estudio de la obra martiana la escuela cuenta con una amplia y fundamentada información bibliográfica sobre José Martí, sus obras han sido editadas, reeditadas y publicadas en diferentes compilaciones selectivas, que intensifican y sistematizan diferentes formas de llegar al conocimiento de la obra del maestro.
Una fuente de considerable valor en este aspecto son los Cuadernos Martianos los cuales en manos de los educadores son fuentes imprescindibles para la educación en valores, sobre todo si se trabaja con métodos martianos integrados a los sistemas de actividades y clases. El pensamiento de Martí aporta valiosos caminos pedagógicos para el trabajo de los estudiantes y la labor de los profesores.
Sin embargo, existen limitaciones en su estudio; relacionada con el gusto por la lectura, la comprensión de los textos, y otras con las vías utilizadas para su enseñanza, no siempre son aprovechados por los profesores para motivar a los estudiantes, ni se explotan todas las vías posibles, ejemplo: cátedras martianas, talleres, conferencias, seminarios de estudios martianos y la estructuración de sistemas de actividades que propicien su estudio profundo.
Desde el punto de vista educacional, la lectura es un medio eficaz e imprescindible para el aprendizaje. Contribuye de modo directo a la redacción, al facilitar la grabación en la mente del lector de moldes sintácticos que se vierten de modo espontáneo y facilitan su expresión a través de los textos escritos. En lo psicológico la lectura ofrece, desde los beneficios casi terapéuticos de la distracción, hasta las grandes y cuestionables influencias negativas o positivas en la conducta humana, particularmente en el adolescente.
La lectura extraclase: es la lectura por parte de los estudiantes de obras literarias y divulgación científica, independiente, pero organizada por el profesor. Tiene como objetivo familiarizar a los adolescentes con la literatura, desarrollar en ellos el interés por la lectura, formarles la habilidad para comprender lo leído.
Esta organizada con sensatez es un medio muy importante de desarrollo moral, intelectual y estético, en este proceso los estudiantes adquieren conocimientos sobre los fenómenos de la naturaleza y se familiarizan con los acontecimientos más importantes de la vida social.
Conclusiones
Es la escuela la principal responsable de promover la lectura de la obra martiana y el cuaderno martiano recoge obras significativas que deben ser abordadas a profundidad. El profesor debe adecuar las mismas al contenido de las diferentes asignaturas y trabajarla además en las aulas martianas, matutinos, concursos, etc.
Leer proporciona sabiduría, los lectores maduros aportan al texto sus experiencias, habilidades e intereses; el texto, a su vez, les permite aumentar las experiencias y conocimientos, y encontrar nuevos intereses. Para alcanzar madurez en la lectura, una persona pasa por una serie de etapas, desde el aprendizaje inicial hasta la habilidad de la lectura adulta.
Para la consolidación del conocimiento en cada nivel de enseñanza es imprescindible conocer las tendencias más actuales de la metodología de la enseñanza de la lectura que reconocen el papel fundamental del docente y su marcada influencia en la formación y desarrollo de la personalidad del estudiante.
Los múltiples y complejos contenidos del aprendizaje responden a la riqueza y diversidad de la cultura. Como resultado del aprendizaje los seres humanos se apropian, por ejemplo, de hechos, conceptos, hábitos y habilidades, todo aquello que frecuentemente se resume bajo los rubros de contenidos cognoscitivos, procedimentales y valorativos.
Los fundamentos didácticos para el proceso de promoción de la lectura están definidos en los programas del Sistema Nacional de Educación, definiendo los métodos y procedimientos por etapas, para cada momento del desarrollo, facilitando el trabajo y apoya a establecer los espacios destinados a la misma, a través de la biblioteca escolar y la lectura extraclase.
Cabría ahora preguntar ¿Y tú, maestro, padre, ciudadano, hijo; te comportas como un autentico lector?, ¿promueves la lectura de la prensa?, sabias que no necesitas ser un experto para recomendar, sugerir, promover, incentivar, estimular, incitar, impulsar a alguien a leer, de forma digital, por qué no!, si tienes acceso a la tecnología, sino un buen libro cabe en una cartera, bajo el brazo y lo mejor! Puedes abrirlo en la esquina, el bus, la parada, la reunión, la cama, etc.
Bibliografía
- ALVAREZ ÁLVAREZ, LUÍS. La lectura: ¿Pasividad y dinamismo? _ p. 11-14. _ En Educación No. 89. _ [La Habana]. Septiembre-diciembre 1996.
- ARIAS LEYVA, GEORGINA. Paso a paso se construye un lector. _ p. 29-33. En Educación (La Habana). No 112, 2004.
- BETANCOUR, MARTHA. Estrategias de animación de promoción de la lectura. _ La Habana: Instituto Superior Pedagógico José Martí, [2002?].
- ENRIQUEZ UREÑA, CAMILA. Invitación a la lectura. _ 3 edición. _La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1975. _180p.
- MAÑALICH SUAREZ, ROSARIO. Taller de la palabra. _ La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 2004. 298 p.
