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CARTELERA
DE LOS CANALES NACIONALES

HASTA LUEGO ENRIQUE CAÑIZO

Actores y actrices grandes, con un personaje que se lo permita, pierden el nombre. Así le paso a Enrique Molina con Tierra Brava. Desde entonces fue Silvestre Cañizo.

Los televidentes nunca olvidaremos su pareja con Alina Rodríguez, aquella Justa, que lo acompañó en la telenovela de Xiomara Blanco, en los años 90 del pasado siglo.

Pero su historia como actor comenzó en su natal Santiago de Cuba, en 1968 cuando se incorporó al Conjunto Dramático de Oriente. Entonces trabajo en Tele Rebelde hasta que vino para La Habana en 1970.

En cine lo vimos, entre otros filmes, en  El hombre de Maisinicú (1973), Polvo rojo (1981), La segunda hora de Esteban Zayas (1984), Jíbaro (1984), Una novia para David (1985),En tres y dos (1985), Alicia en el pueblo de Maravillas (1991), Caravana (1992), Derecho de Asilo (1993), Kleines Tropicana (1997), Un paraíso bajo las estrellas (1999), Hacerse el sueco (2001), Video de Familia (2001), ¿La vida en rosa? (2004), Barrio Cuba (2005), El Benny (2006), Páginas del diario de Mauricio (2005), El Cuerno de la abundancia (2008) ,Lisanka (2009),Esther en alguna parte (2013), Contigo pan y cebolla (2014), La cosa humana (2016), Vientos de la Habana (2016) y Los buenos demonios (2018).

En la televisión son muchos los personajes que vienen a la mente de los televidentes: En Silencio ha tenido que ser, Bajo el Mismo Sol, y  La otra Esquina.

En 2017 escribí:

“Una vez más Enrique Molina me dio una galleta. Cuando vi anunciado que se retransmitirían Relatos sobre Lenin, pensé que sería encontrar un viejo trabajo televisivo que en su estreno me gustó mucho, pero que había envejecido. Me equivoqué.

"De nuevo ese actorazo mayor que lo quisiera en todos los elencos, me demostró que cuando una obra audiovisual se hace bien, el tiempo no pasa. Alguien me dirá: “olvidas maquillaje, pelado y ropa de época”. No lo olvido, sé que la envoltura está bien, pero con eso solo no basta cuando se trata de interpretar a una persona de la que se tienen referencias audiovisuales y por suerte, de Vladimir Ilich abundan.

"Lo increíble de ese Lenin de Molina es que los gestos, el movimiento de la mano, la mirada y hasta la voz son… del gran líder de la Revolución de 1917, que marcó la historia humana para siempre. Claro que no son, lo sé, pero es un actuar impecable que va desde el afeitado de la cabeza para mostrar la calvicie hasta el movimiento de los ojos.

"Aquel trabajo de hace 35 años según confesó el actor en el programa Al mediodía, inspiró a Lillian Llerena, la directora de los cinco relatos, a realizar algo similar con José Martí. Pero para interpretar a nuestro héroe nacional, Molina tenía que hacerse varias cirugías ¡y se las hizo!, bajó 42 libras en una semana y al final no se pudo crear aquel trabajo.”

Ese es el actor que el asqueroso bicharraco, conocido como SARS-CoV-2, se llevó hace pocas horas. Premio nacional de televisión y Premio actuar a la obra de toda la vida, son algunos de los lauros que recibió; el mayor de todos fue el respeto de su pueblo.

Todavía está clara su convincente actuación en Bajo el mismo sol, recientemente retransmitida, en la que le tocó hacer de un padre intolerante. Y tantos otros papeles en los que siempre puso su piel, su sangre y corazón. Hasta luego Silvestre, Lenin y otros tantos personajes que se quedan en la memoria de los cubanos y en el patrimonio fílmico.

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