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CARTELERA
DE LOS CANALES NACIONALES

DE NUEVO SOBRE EL OJO QUE TE VE

 

Como suponía, El ojo que te ve ha despertado múltiples comentarios a favor y en contra, incluso desde el primer programa dedicado al diálogo.

En otro texto que publiqué sobre este programa dije que, en algunos espacios de la Mesa Redonda, Palabra precisa, Cartas sobre la mesa y El triángulo de la confianza, también se habían tocado temas similares, es decir que no aseguré qué con El ojo que te ve, la televisión cubana iniciaba un tratamiento de asuntos no tocados anteriormente.

Pero, indudablemente, por los invitados y por la moderadora- conductora, Cristina Escobar, resulta un programa incisivo acerca de temas que son hoy objetos de conversaciones y diálogos entre cubanos, lo mismo en una parada de guagua que en el aula magna de la universidad.

El tercer programa dedicado a la unidad y a la unanimidad resultó muy interesante por la participación tan singular de panelistas como Fabio Fernández, profesor universitario; un hombre que enseña la historia desde las contradicciones y quien evidentemente, en su intervención, dejó claro el concepto que tiene sobre cómo se debe enseñar la historia.

Esto lo digo yo, no lo dijo él, desgraciadamente no hay suficientes Fabio Fernández en las escuelas cubanas porque la enseñanza de la historia sigue con el padecimiento, en muchos casos, de pintar a los hombres de blanco o de negro, sin tener en cuenta que los matices existen.

La inclusión de Carlos Tabares en el debate pudo parecer un desaguisado; pero poner a un pelotero a debatir de estos asuntos dio una nota agradable y necesaria para nosotros, porque el propio Fabio dijo que la unidad que se imaginaba en Cuba era, por ejemplo, la que se sintió con el clásico de béisbol.

La otra panelista, Irma Shewerert, madre de René González, fue para mí, por lo menos, una sorpresa, debido al trabajo comunitario que realiza desde hace muchos años atrás, cuando no se hablaba cotidianamente de barrios marginales, ni de preocupación por la participación ciudadana en el pedacito que rodea tu casa, como se hace actualmente.

Pienso que con El ojo que te ve, dirigido por Rigoberto Senarega y Magda González Grau, la televisión cubana ha ganado un espacio más en el que el debate ha sido, por lo menos, la intención del tema, en los momentos actuales en los que este país necesita como nunca antes un diálogo civilizado entre opiniones contrapuestas. La televisión cubana debe continuar produciendo este espacio con otros temas, hay muchos…

El próximo asunto de El ojo que te ve es la libertad de creación, debe ser polémico y se anuncia la participación, entre otros especialistas, de Silvio Rodríguez y de Leonardo Padura. No sé si ya están filmados o están en proceso de filmación los próximos programas, porque hasta ahora solo habían terminado 4.

He leído que la escenografía es de palo, verdad, qué bueno; me gusta por el simbolismo de la madera (asiento de la sabiduría); es una escenografía incómoda para que los panelistas no se puedan acomodar en sus asientos, tampoco la conductora.

Y hablando sobre Cristina, desconozco cuál es la causa por la que varios internautas le critican su manera de presentar y de hablar en el programa.  Es una de las periodistas más versadas en el debate en Cuba y sabe hacerlo. Creo que no está bien el slogan puesto en su voz: el programa de las preguntas difíciles, ni todas las preguntas han sido difíciles ni es el único programa donde se realiza este tipo de cuestionamiento.

Por lo pronto, El ojo que te ve ha logrado calentar las redes sociales, se dicen verdades y/o medias verdades. Sigo apostando por temas que mueven el pensamiento.

Y yo le dejo, amigo lector, con algunos de los comentarios generados en mi post, no en la página de Facebook de El ojo que te ve.  Son muchos más, e incluso algunos cuestionan la participación de algún que otro panelista, o realizan otros ataques que no voy a poner:

-Este en particular no me gustó, pero el de la marginalidad estuvo genial. Creo que es vital los interlocutores, porque las preguntas suelen ser muy buenas, pero no siempre las respuestas resultan brillantes.

-Siempre habrá inconformidades y ataques, lo importante es que el programa siga creciendo.

-Creo q después de hoy veremos la marginalidad o a las personas en situación de marginalidad de manera diferente. Hay q continuar pensando las otredades como parte integrante de la sociedad

-Le faltó el incienso para ser otra versión Cubavisión de un programa Canal Habana. Nada nuevo.

-Paquita. Te pasaron gato por liebre. ¿qué es lo nuevo en el programa? Cristina trae un tema, esta vez Dialogar y sus tres invitados se expresan al respecto. La Mesa Redonda, Palabra Precisa, El triángulo de la confianza y Bola viva, tienen exactamente el mismo esquema. Ni siquiera el cronómetro es nuevo, pues ya lo utiliza Meridiano deportivo.

- Rafael Hernández (es un panelista, por eso lo identifico):

En la Cuba actual, la palabra diálogo tiene un significado preciso (que no es el neutro de la RAE, ni "entre civilizaciones"): diálogo político.

En cuanto a la repetición de contenidos, pregunto: ¿en cuál de los programas existentes se han hecho estas preguntas? ¿Se puede dialogar con el enemigo? O ¿Está el sistema [político, claro] preparado para el diálogo?

Agradezco si me dicen cuál, porque me lo perdí.

PD: en cuanto a estética televisiva, no tengo un juicio calificado. Pero no tengo dudas de que se puede mejorar.

Agradezco al equipo por invitarme al primero, que siempre tiene defectos propios de ser el del arranque. Como toda obra humana.

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