TELEVISIÓN CUBANA 78375311 , 78369248 , 78316030 opinionpublica.tvc@icrt.cu
 
CARTELERA
DE LOS CANALES NACIONALES

Muchos diplomas y pocos abrazos

 

Orlando Cruzata comenzó a trabajar en la Televisión Cubana con 18 años, cuando solo era un rockero empedernido y asiduo televidente. Dió sus primeros pasos en el departamento de atrezzo, continuó en escenografía cargando muebles y otras piezas, hasta pasar a utilería, lo que posibilitó su acercamiento al mundo creativo de las grabaciones y sus procesos.

Ese tránsito por las distintas especialidades, además del gusto por el cine y la literatura, contribuyeron a encauzar sus intereses, prepararse como asistente de dirección, editor de video tape y llegar a dirigir. Más tarde, los estudios cursados como integrante de la primera graduación de la FAMCA en el Instituto Superior de Arte, completaron el marco conceptual de lo aprendido durante varios años.

¿De qué forma emprendió el camino de la dirección televisiva?

- Comencé a hacer asistencia de dirección sin cobrar, junto a la directora Raysa White en su programa Entre nosotros. Le debo mucho a Raysa, poetisa, periodista y mujer de la televisión que logró con ese espacio un formato informativo de análisis cultural exitoso, con un alto nivel conceptual.

“En 1989, junto a varios realizadores jóvenes, inicié En Confianza, revista juvenil de hora y media transmitida por Tele Rebelde, en la que alternábamos la dirección cada semana. Esa experiencia fue una escuela pues conformamos un grupo creativo que encontró oportunidades en el ICRT, en ese momento dirigido por Ismael González (Manelo). Integramos el 1er Taller de Video organizado por la Asociación Hermanos Saíz, produciendo video clips, documentales y dramatizados, y nos dieron espacio en pantalla y equipos para desarrollar una obra experimental.

“En esa etapa dirigí programas como: Espacio Reservado,Video ON, Cáscara de Mandarina y Giros, el cual se vió mucho por Cubavisión. El programa estaba dedicado a la trova, mezclada con otros géneros afines, lo cual no era usual en esa época. Por desición del organismo estudié un año dirección de programas dramatizados en Televisión Española, me gradué, pero preferí los musicales, creando Lucas en 1997”.

¿Cuáles son los criterios de selección de los video clips para su exhibición en Lucas?

- La democratización de la tecnología ha permitido que cualquiera que tenga los medios pueda hacer un video clip y considere que tiene el derecho de ser presentado en TV, pero muchos de ellos no son profesionales ni tienen el talento.

Lucas prioriza y legitíma los video clips que partan de una calidad media hacia arriba. Cuando comenzamos hace 25 años solo teníamos 30 videos clips, ahora debemos seleccionar entre 600, por lo que tenemos que considerar criterios tecnológicos, éticos y estéticos. Muchas veces hemos logrado que el creador edite una mala palabra o alguna falla posible de subsanar, posibilitando que sea trasmitida una obra con valores”.

¿Se encuentra siempre dispuesto a ver los audiovisuales de creadores desconocidos?

- Creo que el director de televisión tiene que ser un cazador de talentos. Yo veo todo lo que me proponen y eso me ha permitido estimular el desarrollo de realizadores que comenzaron en Lucas con sus primeros video clips, llegaron a obtener premios y han incursionado en otros géneros con buenos resultados y reconocimientos internacionales.

¿Cómo se ha diversificado Lucas?

- Las galas de Nominados, Premiación y el Lucasnómetro que se han presentado en teatro han tenido gran acogida, pues presentamos a figuras estelares de amplia aceptación.

“Salimos al aire los domingos a las  5 de la tarde por Cubavisión y los lunes por HD, los sábados y domingos se trasmite el Lucasnómetro por el Canal Clave y también tenemos un espacio en Radio Taíno, los domingos de 5 a 6 de la tarde y la Revista Lucas en formato digital.

“Además, producimos el Regreso de los dioses, que son conciertos homenaje a la música contemporánea, tanto cubana como extranjera. Nuestro proyecto de verano: Esta noche nos vamos con Lucas, que este año no hemos podido realizar, propone la presencia de artistas invitados al estudio y defiende el corte humorístico.

“El proyecto ha viajado por toda Cuba, desde la Sierra Maestra hasta la Ciénaga de Zapata, presentándonos en gira nacional o en una provincia determinada. La pandemia y la situación actual no nos han permitido realizar algunos de nuestros planes, pero estamos abiertos a todos los espacios y giras”.

Después de 25 años dedicados a mostrar el video clip cubano por medio de Lucas, ¿sigue confiando en las posibilidades creativas de este género?

- Sí. El video clip es un taller, en el cual el que comienza con poco presupuesto, puede realizar una obra seria que alcance la televisión nacional. Es un espacio de experimentación para todas las especialidades y te permite aprender el oficio; puedes empezar trabajando con un artista de quinto nivel y terminar haciendo un video clip a los Van Van.

¿Por qué hace hincapié en que la televisión es un oficio?

- Porque hay realizadores del cine y del video que no pueden hacer televisión. Este medio exige un determinado ritmo creativo, disciplina, habilidades y conocimientos que garanticen la salida al aire del programa a pesar de todos los obstáculos. El mejor ejemplo son los programas en vivo, en los que tienes que estar listo para enfrentar imprevistos de cualquier naturaleza.

¿Cuál es la respuesta que percibe a través de las redes sociales hacia su proyecto?

- La página Los Lucas oficial ,el grupo de Facebook Premios Lucas y el canal de YouTube, nos permiten una constante retroalimentación con el público y el resultado ha sido favorable hasta ahora, aunque debemos incrementar la cifra de nuestros seguidores.

“Somos un programa de teleaudiencia media. La estética del programa y la forma atípica de conducción pueden resultar polémicas, pero nos enfocamos en mostrar todos los géneros musicales que se abordan en el video clip, resultando unos más populares que otros.

“Defiendo la presencia de las expresiones musicales más experimentales y comparto la idea de que los verdaderos proyectos culturales deben ser inclusivos por lo que tenemos la obligación de mostrar todo lo que esté dentro de la política de programación, sea del género que sea”.

¿En qué trabaja en estos momentos?

- Además de conformar Lucas en los formatos que mencioné, estamos trabajando en una segunda antología del video clip cubano con las obras nominadas y ganadoras del Premio Lucas, abarcando desde 2007 hasta 2021.

En distintas oportunidades ha mencionado los errores técnicos que aparecen en algunas de nuestras trasmisiones televisivas, ¿puede mencionar algunas de esas deficiencias?

- Cuando aprendes el ABC de realizar televisión puedes romper cánones, pero debes conocer la forma clásica de hacer, la cual responde a las reglas del lenguaje audiovisual. En ocasiones lo que estamos viendo en pantalla es como escribir con faltas de ortografía. Cometer un error es humano, pero hacerlo por desconocimiento, saltar el  eje, la utilización incorrecta de los planos y otros desaciertos técnicos, son responsabilidad de la institución, la cual, al permitir que salgan errores formales en pantalla, valida lo mal hecho.

“Considero que se viola la evolución gradual del aprendizaje cuando se entregan horarios y espacios estelares a aquellos que no están preparados para realizarlos. En todas las especialidades exístía una escala de calidad a la que se accedía paulatinamente y creo que se debe revisar el grado de responsabilidad que se confiere a los más inexpertos, quienes, como consecuencia, pueden involucionar al asumir programas de un nivel para el que no están entrenados. No es lo mismo experimentar que desconocer. Siempre me he comunicado abiertamente sobre estos temas con los diferentes directivos de la TVC” .

¿Qué factores considera que pueden haber incidido en esa situación?

- Ante todo, no puedes dar máxima visibilidad a una obra incompleta, existen distintos horarios y canales para las producciones susceptibles de ser mejoradas. Para señalar las deficiencias están los asesores, pero es necesario tamizar más finamente qué se trasmite.

“Otro factor que incide es la desprofesionalización; dentro de la televisión casi no quedan camarógrafos, diseñadores de luces, editores y otros especialistas de alto nivel profesional. Los de mayor calidad prefieren  trabajar en lugares más ventajosos y aparecen algunos que no sienten compromiso con un resultado de excelencia.

“Pienso que la televisión debe mirarse más por dentro y aceptar las críticas porque es pública y está expuesta al cuestionamiento. A veces se confunde el gusto con la crítica, el nivel de la realización puede ser bueno y no gustar la propuesta.

“Rufo Caballero me enseñó que la verdadera crítica creativa no es personal, trabaja a nivel de ideas estéticas, conceptos, y el artista debe defender su obra a partir de una sólida argumentación teórica”.

¿Recuerda críticas recibidas por Lucas que han contribuído a mejorar su propuesta?

- ¡Cómo no!, las críticas te forman, te hacen cuestionarte el estilo, la forma. Por ejemplo: cambiamos el método de votación del jurado de los Premios Lucas hace 10 años, atendiendo a un señalamiento que nos pareció acertado.

¿Cómo valora este momento de la creación musical y audiovisual en nuestro país?

- En Cuba la música que se hace mayoritariamente es la popular bailable y en los últimos años, el reguetón, que  ha sido absorbido y redigerido por nuestra sonoridad. Pienso que la calidad de la música y la producción audiovisual a nivel mundial se ha diluido. El acceso a los medios tecnológicos permite a cualquier persona crear contenidos musicales y audiovisuales obviando estándares profesionales.

Ha expresado que vive en el ICRT y que su casa es el lugar donde duerme, ¿responde esa conducta a su sentido de pertenencia?

- El sentido de pertenencia no nace solo, se cultiva; depende del lugar y la forma en que te traten, lo cual condiciona la calidad de tu trabajo. La televisión te tiene que gustar pues todas las especialidades están sujetas a un horario irregular y otras exigencias que demandan un compromiso.

“Pienso que es necesario dar más atención a la gente que hace la radio y la televisión, menos diplomas y más abrazos. En otros momentos era habitual recibir una felicitación de cumpleaños, por el aniversario de un programa, el reconocimiento de un premio o la preocupación de si estabas enfermo, eso se ha perdido.

“Cuando solo trabajas por un salario se afecta el rigor de la puesta en pantalla o de la emisión radial. Adquieres ese sentido de pertenencia cuando ves que tu trabajo es útil y bien valorado en un lugar que se convierte necesario para ti. Aunque ha disminuido, hay muchas personas dentro del ICRT que tienen ese sentido de pertenencia”.

Portal TVC