Acercamiento a producciones audiovisuales dirigidas a la niñez.

El disfrute de un libro abre nuevas vías a la imaginaciónEn todas las etapas de la existencia, el saber se nutre de lo visto y lo vivido. Un bien necesario en el mundo contemporáneo es el hervidero de ideas, al cual se debe acudir diariamente.

Desde edades tempranas cultivar la fantasía sustenta razones y sentimientos. Deviene sabia formadora de valores éticos, estéticos; como el amor demanda alimento, propicia el conocimiento del mundo, de historias antiguas. Por el audiovisual y el libro impreso desfilan duendes, magos; voces de la oralidad entrenadas en contar relatos mediante cierta frase que motiva la continua indagación: había una vez…

Los programas televisivos de calidad artística incentivan las necesidades de ver y conocer; la búsqueda autodidacta, abren vías de información. De generación en generación se despierta una de las cualidades intrínsecas del ser humano: la curiosidad. A ello contribuyen producciones nacionales y foráneas; entre ellas series y filmes inspirados en obras de la literatura.

Para la satisfacción de los públicos infantiles constituye un acierto la retransmisión de La sombrilla amarilla (Cubavisión, martes, 4:45 p.m.) con guion de la narradora, poeta y periodista Ivette Vian, y puesta televisual de Mariela López.

De la misma autora es el libro de siete cuentos La Marcolina (1987), premiado en el concurso la Edad de Oro, fuente de inspiración de la serie difundida entre 1999 y 2001.

La puesta dirigida a infantes de 6 a 9 años cautiva a quienes disfrutan de narraciones portadoras de nuevos aprendizajes.

Marcolina (Norma Reyna), el personaje protagónico, simboliza a la mujer liberada, independiente -según lo concibió Ivette Vian-, quien enriquece los capítulos de manera creativa con gracia, locuacidad, humor, fantasía. Desde esta visión comunica hábitos, conceptos, valores estéticos, éticos e incentiva la capacidad de imaginar sin rebuscamientos o edulcoraciones.

La motivación de los padres es insustituibleLa promoción de actitudes y modales, entre ellos el respeto, los buenos modales, el diálogo y el entendimiento, suele ser una premisa para el equipo de realización de La sombrilla amarilla.

Sonidos, atmósferas, escenografías y otros elementos del lenguaje expresivo del espectáculo televisual, han sido pensados para el realce de la puesta con música original de Mayito Romeu y dirección de fotografía de Rafael García.

La sombrilla amarilla patentiza la eficacia de un modo creativo de entretener a la niñez. Lamentablemente, discursos banales e improvisados circulan por medios alternativos, incitan la violencia o palabras lascivas, con propósitos enajenantes o neocoloniales.

El medio televisivo conmueve la sensibilidad del espectador interesado en la comprensión de puntos de vista, conflictos e ideas enunciadas en cada programa.

El arte aguza los sentidos, el gusto se forma. Relatos, personajes y mensajes, permanecen en la memoria afectiva por su poder de persuasión logrado mediante procedimientos de invención que al decodificarlos devinieron hechos culturales.

De igual modo, el espacio Cine de aventuras (Multivisón, domingo, 4:30 p.m.) contribuye a la búsqueda de libros clásicos que acompañan a la niñez y continúan revitalizando saberes, vivencias, afectos, en diferentes etapas de la vida..

El programa concebido para los públicos infantiles  exige sustentarse en el principio de la creatividad incesante. Trascender el simple entretenimiento requiere oficio, imaginación, conocimientos sedimentados, el don de la fantasía cultivada.

Nada hay más edificante que el relato de la vivencia propia. Contar a hijos y nietos sobre historias leídas durante la infancia contribuye a transmitir legados de valores y normas de conducta.

El libro no debe reducirse a instrumento de ejercitación; familiarizarse con narraciones, descripciones, diálogos, personajes, requiere un proceso de construcción y la incitación perenne hacia el interés por textos valiosos, ya sean impresos o digitales. La escuela y la familia son pilares indispensables en la tarea de promover desde el aula y el hogar el disfrute pleno de obras clásicas y contemporáneas.

El gusto por la lectura y la capacidad de observación contribuyen al mejoramiento humano. La cercanía de la edición 26 de la Feria Internacional del Libro, del 9 al 19 de febrero de 2017, contribuirá a establecer diálogos fecundos entre escritores y públicos interesados en publicaciones de Cuba y otros países.

Sin dudas, los medios audiovisuales y la sociedad pueden contribuir a la formación de un tipo de lector capaz de interesarse por lo mejor de su cultura y las de otros pueblos del mundo.

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Comentarios   

#1 LIzet 27-06-2017 09:00
Poque la foto la mima se ve amedi oreja chao.