- Sahily Tabares Foto: Jorge Valiente
- Temas
- Read Time: 4 mins
- Visto: 2778
Reflexiones sobre una serie, su posicionamiento ante la realidad y el lenguaje audiovisual
Los medios de comunicación audiovisuales lideran en el proceso constructivo de la identidad narrativa de toda sociedad. Con independencia de las transformaciones condicionadas por perspectivas intermediales, la TV continúa siendo privilegiada, pues en ella, filmes, telenovelas, series, otros formatos, patentizan que la industrialización de relatos e imágenes se ha vuelto una cuestión de envergadura antropológica.
¿Cómo hacer televisión en una época en que somos a la vez espectadores, audiencias musicales, lectores, internautas, participantes activos en relatos intertextuales? Guionistas y directores son conscientes que un buen relato es una experiencia emocional llena de sentido, cuando más perfecta es la obra tanto más ausente de ella están las intenciones.
Este precepto lo asumen, en ocasiones, series estadounidenses que se producen y reproducen por diferentes vías desde una perspectiva de la cultura global, la del entretenimiento, esta ocupa el primer plano en las entregas audiovisuales de mayor demanda. Signos y códigos urden tramas simbólicas, discursivas, de acuerdo con grupos que dominan el mercado y establecen su hegemonía.
La diferencia entre una práctica artística y otra es el posicionamiento ante la realidad y el lenguaje, por esto es importante la crítica de la cultura que abarca diferentes campos mediante un enfoque transdisciplinario e incluye aportes de varias disciplinas: la sociología, la filosofía, el psicoanálisis.
Veintiséis años después gracias a la digitalización puedo reproducirla para los lectores cubanos.

























